“Hay una nueva generación en la industria, sobre todo de mujeres, que está proponiendo nuevas redes sociales, con otras reglas del juego y una ética distinta”.

Patricia Peña

Directora de la Fundación Datos Protegidos

“Los algoritmos no tienen la intención de dañarnos, ni socavar nuestras democracias, así como las pistolas no matan gente. Pero tal como las armas están reguladas, debiera haber más y mejor regulación de los datos y estas plataformas”.

Denis Parra

Investigador del Instituto Milenio Fundamento de los Datos

Puede parecer una exageración, pero es cierto: quien usa internet se arriesga a que todo lo que haga quede registrado. Desde el tipo de dispositivo que utiliza, los minutos que dedica a mirar los comentarios de Facebook, las fotos que sube a Instagram y hasta las opiniones que tuitea. Incluso el lugar desde el que realiza su actividad online. El correo o la red social se ofrecen como un servicio gratuito, pero en realidad el negocio son los datos de los usuarios.

El documental “El dilema de las redes sociales” (2020), una producción de Netflix, puso el tema en evidencia. Allí, por ejemplo, se ve cómo las decisiones en la vida virtual que hace un adolescente están “guiadas” por las decisiones de los algoritmos.

Estas combinaciones de instrucciones fueron creadas para conocer tan bien a cada usuario, que le envían información personalizada y adictiva, ya que es casi imposible de rechazar. Juegan con la sensación de que si no se conecta, se está perdiendo algo importante en la red, pero, mientras, el usuario gasta tiempo en la vida real.

En el documental son los mismos expertos que crearon la interfaz de Gmail o que idearon el “Me gusta” de Facebook los que explican el lado más polémico del negocio.

Uno en que los usuarios, sin saberlo, son manipulados por algoritmos que buscan que pasen más tiempo detrás de una pantalla y así conseguir más dinero con publicidad a la medida. El tema ha creado polémica en todo el mundo.

“El documental muestra una internet que se privatizó y que está en manos de cinco grandes empresas que pusieron sus propias reglas del juego. Muestra las voces de mujeres y hombres que desde hace más de cinco años han denunciado este modelo de negocios basado en el tecnocentrismo”, dice Patricia Peña, académica del Instituto de Comunicación e Imagen de la U. de Chile y directora de la Fundación Datos Protegidos.

Predecir conductas

“Las redes sociales buscan más y nueva información de los usuarios, de forma cada vez más precisa. El modelo está pensado para predecir nuestro comportamiento para, también, inducir los comportamientos que ellos quieren”, aclara Denis Parra, profesor de la U. Católica e investigador del Instituto Milenio de Fundamentos de los Datos (IMFD).

Al especialista le inquieta cómo estas formas de interacción afectan a los menores. “Acostumbra a los niños a recibir estímulos o incentivos inmediatos”, aclara, mediante los “Me gusta” y los comentarios en tiempo real a sus posteos.

Por eso, Parra se pregunta si en el futuro esos niños verán valor en desarrollar actividades en la vida real, que requieran tiempo, esfuerzo y concentración, y que no tengan un estímulo inmediato.

La preocupación del psicólogo Carlos Araos, doctor en Ciencias de la Información y académico de la UAI, también apunta a que las redes sociales, para él, se han convertido en una gran simulación. “Crees que tus amigos de Facebook son realmente tus amigos, que la mayoría piensa como tú o que eres cercano a un famoso. Hemos creado una gran simulación y, de tanto convivir con ella, terminamos creyendo esta gran mentira”.

Para este especialista en ciberpsicología, las redes sociales son una hipersimplificación de la realidad. “La vida real tiene incertidumbres que te pueden generar temor. Las redes sociales, en cambio, te dan lo que tú quieres. Aceptas como parte de tu vivir lo que un algoritmo eligió para ti. En la pandemia estas experiencias y relaciones digitales se exacerban aún más (ya que todas las relaciones se vuelven digitales)y el problema es que la experiencia digital va ganando terreno a lo real”.

Y peor aún, agrega, esta interacción digital facilita la manipulación, sobre todo de los menores.

La ética de la tecnología

“Un primer dilema es estar o no estar en las redes sociales. Lo que para muchos podría ser muy difícil de decidir”, dice Romina Garrido, directora de Privacy Consulting.

“Navegar es un acto promiscuo. Los servicios gratis basan su negocio en los datos de los usuarios de una forma poco transparente. El usuario puede tomar medidas como navegar usando el modo incógnito, evitar georreferenciar las fotos o no subir imágenes de sus hijos. Pero una vez que está en las redes, está entregando información de manera consciente e inconsciente”, agrega.

Por ello los especialistas creen que hay varias medidas que se pueden tomar, tanto desde el punto de la formación de los profesionales, en la vida privada de los usuarios, como en regulaciones sociales, para evitar que los algoritmos terminen controlando la vida de las personas.

Ricardo Baeza-Yates, director de Data Science, en Northeastern University en Silicon Valley, profesor titular en el DCC de la U. de Chile e Investigador senior del IMFD, dice que hay empresas que tratan los datos y la privacidad mejor que otras. “Por ejemplo, Apple es una de ellas. Usa técnicas para no saber los datos exactos de las personas. Hay una preocupación en ese sentido al punto que podemos decir que las personas que usan iPhone protegen más su privacidad que las que usan Android”.

El especialista asevera que las empresas saben lo que pasa y los problemas que puede haber debido a la manipulación de los algoritmos. “Pero se demoran mucho en tomar las medidas correctivas y cuando lo hacen el daño ya está hecho”, dice.

Por eso, cree que las empresas debieran crear comités de ética que sean consultados en decisiones importantes. Y en las universidades —en las que se forman profesionales que trabajarán en estas áreas—, impartir cursos de ética aplicada y ética de la tecnología.

Araos está convencido de que los medios de comunicación, las escuelas y la familia juegan un rol importante para revalidar la experiencia humana natural. “Los colegios y los padres no solo deben involucrarse en la vida digital de sus hijos, sino que darles significados a los afectos y a las relaciones humanas”, enfatiza.

“Como todo en la vida, los excesos hacen mal. Usando la comida como metáfora, sería bueno hacer una dieta de estas plataformas. Y estas debieran propiciar más herramientas para saber tu exposición a las pantallas o saber si he subido o disminuido en el uso de redes sociales. Medidas que apunten a un consumo más consciente”, añade Baeza-Yates.

Además, agrega, las empresas tienen la capacidad de saber, por ejemplo, cuándo un mensaje o una foto tiene una visualización o una propagación inusual. “Por ejemplo, si algo se compartió 10 mil veces en unas pocas horas, debiera ser revisado por un humano, y no por un algoritmo, para saber de qué se trata. Es una buena medida para evitar la propagación de noticias falsas o mensajes que inciten al odio”, dice.

Desde el punto de vista regulatorio, Denis Parra dice que en el pasado han existido industrias que han concentrado mucho poder, como las petroleras, y lo que se hizo fue segmentarlas. “Hay un movimiento de legisladores en EE.UU. que propone algo similar: separar a estas empresas que concentran mucha información en varias pequeñas”.

Desde el punto de vista de la sociedad, hay que entender que las redes sociales tienen efectos en la convivencia democrática, en la política y en la vida cotidiana de la gente, dice María Paz Hermosilla, directora del GobLab de la UAI. “Como las redes sociales son empresas mundiales, es importante la cooperación internacional, tanto de instituciones como de ONGs que empujan estos temas para buscar una solución global”, añade.

Romina Garrido dice que Chile debería legislar con prontitud una ley de protección de datos personales que vaya a la par con el estándar mundial, que es el reglamento europeo. Esa ley aún está en trámite en el Congreso desde hace años.

Justin Rosenstein, quien estuvo a cargo de diseñar la interfaz de Gmail o el “Me gusta” en Facebook, deja muy en claro las implicancias del dilema de los algoritmos en el documental: “Vivimos en un mundo en que un árbol vale más muerto que vivo, en el que una ballena vale más muerta que viva. Mientras la economía funcione así y las corporaciones no estén reguladas, seguirán destruyendo árboles, matando ballenas (...). Lo aterrador, y ojalá sea la gota que rebasa el vaso, es ver que ahora somos el árbol, ahora somos la ballena. Somos más rentables si miramos mucho una pantalla que si pasamos ese tiempo viviendo una vida plena”.

LEER MÁS
 
Más Información

La Organización Mundial de la Salud (OMS) destacó el hecho de que África haya logrado evitar la “propagación exponencial” de la epidemia del nuevo coronavirus en el continente. “La transmisión del covid-19 en África se ha caracterizado por un número relativamente menor de infecciones, que ha disminuido en los últimos dos meses”, indicó en un comunicado la dirección regional de la OMS, con sede en Brazzaville (República del Congo).

Algunos de los países más afectados, entre ellos Argelia, Camerún, Etiopía, Kenia, Nigeria, Senegal y Sudáfrica, han visto disminuir semanalmente las infecciones en los últimos dos meses.

La OMS estima que “la baja densidad de la población y el clima cálido y húmedo contribuyen probablemente” a estos buenos resultados.

LEER MÁS
 

Durante años, al comparar los cerebros de las aves con los de los mamíferos, a los científicos les llamaba la atención que estas no poseen algo similar a una “corteza cerebral”. Además, por su reducido tamaño, se pensaba que sus capacidades cognitivas eran limitadas. Sin embargo, dos estudios publicados en Science muestran que la realidad es totalmente opuesta.

A través de imágenes 3D y análisis de los circuitos neuronales, en uno de los trabajos se identificó un prosencéfalo distinto al de los mamíferos, pero capaz de realizar procesos de razonamiento equivalentes a los de algunos primates y grandes simios.

En el otro estudio, los investigadores identificaron reacciones neurológicas en las aves cuando eran sometidas a estímulos visuales, y determinaron que son capaces de desarrollar una especie de visión “consciente” de la situación.

LEER MÁS
 
Ver Más Publicidad